21 de febrero de 2012

Fauna


"Yo hoy en día preferiría ser un animal" escribí.


El ser humano es un asco, me da vergüerza pertenecer. Un animal es puro y racional, porque haga lo que haga siempre tiene una razón que lo justifica, no actúa con maldad o malas intenciones. Muchos de ellos conviven con nosotros (aunque a algunos ni los veamos o solo intentemos matarlos si se nos cruzan mientras caminamos a la noche) y perciben todas nuestras actitudes y acciones aunque ni lo tengamos en cuenta.
Solo hace falta ver cuantas personas se divierten sacándose fotos con animales que ellos mismos torturaron, o quienes usan sus cueros para demostrar belleza externa y el dinero que tienen. Solo es necesario saber que tiran comida con clavos (y en otros casos envenenan comida) en algunos parques sabiendo que hay gatos y perros sueltos que pueden comerlo y lastimarse, o en el peor de los casos morirse. Con solo saber eso se nota la gran diferencia. Por eso los amo, los admiro, los cuido y los sufro como si fueran mi familia:

Podría volar, o simplemente perseguir mi rabo en círculo durante unos cuantos segundos. Vería el esfuerzo de mi madre/padre por alimentarme y criarme a mi y a todos mis hermanos por igual. Andaría sin ropa por la vida, expresando lo que quisiera con algún sonido que nadie mas que los míos podrían entender. Sería capaz de ser feliz con solo unos pocos mimos. Viviría por mi instinto. Quizá estaría al borde de una cascada intentando cazar pescados, en el corazón de la selva trepando de rama en rama o en una pecera de vidrio con una rueda para correr, viruta y un dueño que no me deje salir.

17 de febrero de 2012

10 de febrero de 2012

Volver al futuro

Tenes esa facilidad de con tan pocas palabras golpearme el corazón. Revolverme la cabeza como el primer día en que te vi. Traer a mi mente, esas ganas olvidadas de abrazarte y mirarte de frente.
Creo que vas a gustarme toda la vida, sea consciente o no de ello.

1 de febrero de 2012

Ganas

De un beso que me llene y me desarme por completo. De esos que te vuelan la cabeza y te hacen olvidar en donde estas parado. Esa sensación de cosquillas por todo el cuerpo, acompañado por un calor que te va subiendo y haciendo picar la piel.

De un buen beso que me descoloque y deje mi mente en blanco, sin dejarme recordar ni como me llamo.